La franquicia es la práctica de utilizar el modelo de negocios de otra persona. Una franquicia es un acuerdo entre el “franquiciador” o “franquiciante” y el destinatario o “franquiciado” por virtud del cual el primero cede al segundo la explotación de una franquicia.

Hay varios elementos importantes que componen la “franquicia”. Por una parte la marca comercial que distingue el franquiciador, un determinado “saber hacer” (o know-how) y la formación impartida a los franquiciados. A cambio de la cesión, el franquiciador recibe una regalía, royalty o canon que podrá retribuir la cesión de la marca comercial, el know-how cedido y la tasa de formación y asesoramiento.

La franquicia se concede, por lo general, por un período determinado y para un determinado “territorio”. Puede ser una franquicia exclusiva o no exclusiva. Varios tangibles e intangibles, tales como servicios de apoyo nacionales o internacionales de publicidad, formación, y otros se hacen disponible comúnmente por el franquiciador. Los acuerdos suelen durar entre cinco y treinta años, con la posibilidad de cancelación o terminación anticipada mediante un preaviso. El incumplimiento de las cláusulas contractuales suele acarrear consecuencias graves para los franquiciados.