Foto: lluriphoto (Flickr)

¡HOLA A TODOS!

Si, comienzo este post con mayúsculas. He estado bastante ausente desde que acabó el curso pasado. Digamos que he estado en crisis, que es la palabra de moda. Un merecido y necesario descanso me ha llevado a reflexionar sobre qué es lo que hago, qué es lo que debería hacer, cómo plantear ciertos temas. Digamos que necesitaba reposar algunas ideas, y este blog es una de ellas.
Este blog nació como un complemento de mis clases, como un repositorio de material a trabajar por mis alumnos. Posteriormente se transformó en una forma de extender el aula fuera de los muros del colegio, en el que trataba temas de motivación, actualidad…
Creo que ha llegado la hora de dar una vuelta de tuerca y evolucionar. Un blog es, o debería ser, un reflejo de su autor, una bitácora, un testigo del día a día.
Por todo ello voy a intentar reestructurar mi criatura y hacerla algo más personal. Seguiré añadiendo material, seguiré comentando noticias de actualidad y seguiré subiendo todo aquello que creo que debo recordar en un futuro.
Bienvenidos a mi blog, OTRA VEZ. Todo se lo debo a esta crisis:

“No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a las personas y países, porque la crisis trae progresos, la creatividad nace de la angustia como el día de la noche oscura. Es de la crisis que nacen la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado. Quien atribuye la crisis a sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más los problemas que las soluciones, la verdadera crisis es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin la crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.
Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos nuestro talento y nuestras habilidades para encontrar soluciones, acabemos de una sola vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla.”

Atribución: Albert Einstein

Creditos: Foto por Iuriphoto